El trabajo autónomo, por su naturaleza flexible y en constante adaptación a las dinámicas del mercado, requiere un enfoque formativo que se aleje de los modelos rígidos del empleo por cuenta ajena. Es clave desarrollar PROGRAMAS ESPECIALIZADOS que respondan de manera efectiva a sus necesidades actuales y futuras, garantizando formación accesible, relevante y ajustada a la realidad de cada autónomo.