El estudio elaborado por CIAE plantea incorporar el acceso a la vivienda y a los espacios de actividad a las políticas de apoyo al trabajo autónomo, el emprendimiento y el comercio de proximidad
El informe Impacto de la presión inmobiliaria en el trabajo autónomo en España. Análisis y propuestas para la sostenibilidad del ecosistema emprendedor advierte de que la cuestión inmobiliaria ha dejado de ser exclusivamente residencial para convertirse también en un problema productivo. El precio, la disponibilidad, la localización y las condiciones de acceso a locales, oficinas, talleres, consultas, almacenes y otros espacios profesionales influyen directamente en la viabilidad de numerosos negocios.
El estudio sostiene que, para una parte importante del trabajo autónomo, el inmueble no constituye un gasto accesorio, sino una verdadera infraestructura productiva. Disponer de un espacio adecuado resulta imprescindible para producir, almacenar, reparar, prestar servicios, atender a la clientela o mantener una presencia comercial estable. Por este motivo, el coste y la accesibilidad del espacio deben considerarse variables de competitividad empresarial.